En los últimos años, hemos sido testigos de un verdadero "boom" de empresas llamadas startups, que prometen revolucionar el mercado y crecer rápidamente. Sin embargo, muchas de estas empresas terminan sin cumplir esa promesa y hacen exactamente lo contrario, cerrando sus operaciones de forma prematura y dejando un rastro de fracaso y frustración para inversores y colaboradores.
Uno de los factores más contundentes para esta situación es el no respeto a los marcos de gobernanza y el escaso control que suele existir en estos negocios.
Quizás el mayor problema que se ha observado es la falta de gestión del flujo de caja de estas empresas. Mientras que la expresión "Cash is King" se ha utilizado ampliamente en el mundo de los negocios para destacar la importancia de la gestión financiera, muchas startups han ignorado esta lección fundamental y terminan en una situación financiera apretada. Con el dinero agotándose, muchas de estas empresas se ven obligadas a buscar nuevos aportes, diluir la participación de los inversores y realizar recortes drásticos en sus planes de expansión, o incluso cerrar sus puertas al no conseguir nuevas rondas de inversión.
En este escenario de falta de gestión, surge el término shutdown, que resulta mucho más apropiado para describir la situación de estas empresas que el término startups. Mientras que el término startup sugiere un inicio prometedor, el término shutdown destaca el fin prematuro y fallido de estas empresas.
Muchas startups se concentran en gastar dinero para crecer rápidamente, sin considerar la importancia de mantener una reserva financiera y garantizar que el flujo de caja esté bajo control. Como resultado, estas empresas frecuentemente se encuentran en una situación de caja ajustada y están más encaminadas a convertirse en shutdown que en startups.
Otro factor que contribuye al shutdown de estas empresas es la falta de experiencia de los ejecutivos. Con frecuencia, estos emprendedores tienen ideas innovadoras, pero no saben cómo ejecutarlas de forma eficaz. Pueden ser buenos en marketing y ventas, pero no tienen experiencia en gestión financiera ni en administración general de negocios. Esto puede derivar en errores de gestión y en la incapacidad de mantener la empresa en funcionamiento el tiempo suficiente para alcanzar el éxito.
Mientras muchos emprendedores creativos continúan persiguiendo el sueño de crear el próximo unicornio (empresas que valen más de US$ 1 Bilhão), es importante recordar que el éxito a largo plazo depende de un enfoque cuidadoso y consciente en relación con la gestión financiera y la administración general de negocios.
Si esto no cambia, tendremos cada vez más empresas shutdown y cada vez menos startups. El mercado necesita prestar atención a esto y regular las inversiones con base en planes de negocio claros y eficientes, conducidos por profesionales capacitados y con experiencia. Ya no es posible apostar por ideas innovadoras que no cuentan con el capital humano ni los procesos bien establecidos para que la innovación ocurra.
Si usted es inversor, o tiene una gran idea que cree que puede convertirse en un gran negocio, recuerde esta expresión: "Cash is King", porque puede evitar que su startup nazca siendo ya un shutdown.
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