La mayoría de los chicos ya debe haber vivido la escena de una discusión en la cancha de fútbol, donde el dueño de la pelota, al no estar de acuerdo con algo, simplemente la agarra y se va, terminando con el juego de todos.
Lo que puede parecer solo un hecho entre niños, nos ayuda desde temprano a entender la relación con el poder, es también algo que termina ocurriendo en la vida adulta y forma parte de nuestro día a día, ya sea en nuestra vida profesional o personal.
Pero no quiero hablar sobre el poder y sus consecuencias. Prefiero usar el mismo ejemplo del fútbol para hablar de la falta de comunicación que existe hoy.
Recordé estos días esa experiencia de la pelota de fútbol, cuando al participar en un partido tuvimos algunas discusiones en la cancha, con esa exigencia natural de esfuerzo de todo el equipo y de que cada jugador diera lo mejor de sí y buscara equivocarse lo menos posible. Cuál no fue mi sorpresa cuando uno de los jugadores que no estaba tan bien en el partido no aceptó los reclamos del equipo y se retiró de la cancha, sin decir una palabra ni dar la razón de su negativa a aceptar los reclamos que se le estaban haciendo, y con eso se llevó a otros 2 jugadores que viajaban con él. El juego simplemente terminó.
Cuando eso ocurrió, noté que la falta de comunicación es tan perjudicial como el mal uso del poder. En los dos ejemplos que relaté, las consecuencias fueron las mismas, es decir, el juego terminó y quedó una tremenda frustración y no todos lograron entender bien lo que pasó.
Entonces, si no a todos se les da la posibilidad del poder, al menos la oportunidad de comunicarse sí se da y tenemos que hacer buen uso de ella. Quedarse recluido en los propios pensamientos, malhumorado, refunfuñando, o buscar alejarse creyendo que así resolveremos nuestros problemas, son actitudes que generan efectos colaterales que no nos afectan solo a nosotros, sino a todos los involucrados en el trabajo, la familia o cualquier otro grupo del que formemos parte. Si no estás de acuerdo con algo, exprésate, expón tu punto de vista, porque así estarás dando a los demás la oportunidad de conocer tus opiniones. No esperes la aceptación de todos. Es difícil, pero intenta aceptar más a los otros… que intentar siempre ser aceptado, pero nunca, nunca dejes de comunicarte.
Si hoy dejas de comunicarte, procura entonces no quejarte de la falta de comprensión, o evita andar pensando que el mundo está en tu contra. La comunicación fue construida para abrir horizontes y no como una herramienta para cerrarlos. No te quejes de quienes se comunican demasiado, o los llamados "oversharing", porque eso es fácil de bloquear o filtrar, pero mira tu propia dificultad para comunicarte, porque puedes estar perdiendo muchas oportunidades con eso. La elección sigue siendo tuya.



