¿Recuerdan la época en que las startups se evaluaban principalmente con base en sus ideas innovadoras y su potencial de crecimiento explosivo? Pues bien, las cosas están cambiando. Hoy, más que nunca, el mantra "cash is king" se convirtió en lo más comentado entre inversores y emprendedores.
Vamos a entender mejor este cambio de paradigma y cómo la falta de gestión de caja se convirtió en el tercer "compañero del fracaso".
1. La Matemática de los 40
Imaginemos una startup que crece a una tasa del 60% anual. Parece notable, ¿verdad? Ahora bien, si ese crecimiento viene acompañado de un EBITDA (resultado antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización) negativo de -20% en el año, la matemática revela una verdad: esa empresa puede estar en el límite de su viabilidad. La suma del crecimiento anual (60%) y el resultado del EBITDA (-20%) es igual a 40, y ese es el valor límite que consideran algunos inversores al analizar los números de las startups. Esto significa que una startup con un crecimiento del 20% y un EBITDA del 20% también está en su límite frente a los inversores que usan esta métrica. La suma de esos indicadores (crecimiento y EBITDA) debe ser superior a 40, por lo tanto una empresa con un crecimiento del 30% en el año y un EBITDA del 30% (resultado de 60) es un negocio que atrae a muchos más inversores que los escenarios mencionados antes.
2. La Caja, Primero
El antiguo lema "el dinero sigue a la gran idea" está siendo reemplazado por "el dinero sigue a la gestión financiera sólida". Los inversores ya no están dispuestos a financiar negocios que queman dinero sin un plan claro de cómo volverse rentables. La caja de tu startup es el colchón de seguridad que garantiza su supervivencia, especialmente en tiempos turbulentos.
3. Ignorar la Gestión de Caja es un Error Fatal
El tercer "compañero del fracaso" es ignorar la gestión de caja en favor del crecimiento a cualquier costo. No hay duda de que el crecimiento es importante, pero necesita ser sostenible. La quema de caja descontrolada sin un plan estratégico sólido es una señal de alerta para los inversores y una ruta directa al fracaso.
4. Compromiso con el Crecimiento Sostenible
Hoy, las startups necesitan adoptar la gestión financiera con la misma dedicación con la que adoptan sus ideas innovadoras. Es fundamental mantener un equilibrio entre el crecimiento y la gestión eficaz de la caja. El crecimiento explosivo no debe alcanzarse a costa de una empresa financieramente débil. Contar con el acompañamiento de un área financiera robusta, o incluso tener socios con ese perfil administrativo financiero, es algo muy valioso que toda startup debe perseguir.
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