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Cómo domar el tiempo y hacer que el día rinda más.

Karla Kuster ·20 de octubre de 2025 ·3 min de lectura

Cómo domar el tiempo y hacer que el día rinda más.

Vivimos en un mundo donde las distracciones están a un clic de distancia. Basta con abrir el celular, desplazarse por las redes sociales y, listo, se fue media hora, o más, sin que nos demos cuenta. En un abrir y cerrar de ojos, el tiempo se escapa y el desafío de mantener el foco se convierte en una batalla diaria. Sin embargo, administrar el tiempo no tiene que ser algo imposible. Con un poco de organización y una estrategia simple, es posible transformar el día en algo más productivo y llevadero.

La gestión del tiempo es un tema que nunca pierde vigencia. Pasan décadas, cambian generaciones, evolucionan las empresas, pero la necesidad de usar bien las horas permanece. El primer paso para lograrlo es entender que organizarse no es tan complicado como parece. Incluso las personas más desorganizadas tienen su manera de "encontrarle sentido al caos". El truco está en encontrar un método que funcione para cada uno.

Una técnica práctica y directa que puede ayudar es la de los 4D's: Hacer (Do), Aplazar (Delay), Delegar (Delegate) y Eliminar (Drop). Funciona como un mapa para navegar la lista de tareas y decidir qué merece atención.

Antes de aplicar los 4D's, es necesario saber qué hay por hacer. Tome una hoja, una aplicación o incluso lo que tenga a mano y haga un brainstorming: escriba todas las tareas que están en su cabeza, sin filtro. Divídalas en dos listas: una para el trabajo y otra para la vida personal. Solo con ponerlas en papel, es posible notar que el volumen de cosas por hacer no es tan intimidante como parecía.

Mientras lista las tareas, empiece a pensar: ¿cuáles son urgentes? ¿Cuáles son rápidas de resolver? ¿Y cuáles se están postergando simplemente porque no hay ganas de hacerlas? Atención: no todo lo que resulta incómodo puede aplazarse.

Ahora tome otra hoja y divídala en cuatro cuadrantes: Hacer, Aplazar, Delegar y Eliminar. Cada tarea de la lista irá a uno de esos grupos. A continuación se explica cómo funciona cada uno:

Delegar: No todo tiene que ser hecho por usted. ¿Hay alguna tarea que otra persona del equipo pueda asumir? Delegar no es solo una forma de aliviar la carga propia, sino también una oportunidad para desarrollar a quienes están alrededor. Es una situación en la que todos ganan.

Eliminar: Pregúntese: ¿esta tarea es realmente necesaria? A veces se arrastran actividades por hábito o porque "siempre se hizo así". Si algo no agrega valor o perdió su sentido, táchelo de la lista sin culpa. Eso libera espacio para lo que realmente importa.

Aplazar: No todo necesita hacerse ahora. Evalúe el impacto de dejar una tarea para después. Si es aplazable, asígnele una fecha para retomar, porque la organización es clave para que esas tareas no se pierdan en el olvido.

Hacer: Lo que queda aquí es lo que realmente merece atención en este momento. Puede ser una tarea urgente, importante o incluso algo simple que se resuelve en pocos minutos. Entonces, ahora: hágalo.

Esta técnica de los 4D's ayuda a tomar decisiones rápidas y a enfocarse en lo que marca la diferencia. Cuando se detiene a reflexionar sobre las tareas pendientes, ya se está dando un paso enorme para optimizar el tiempo. El resultado es menos sobrecarga, mayor claridad y un día que rinde mucho más.

Karla Kuster

Consultora e Instructora | Mentoría | Capacitación | Conferencias

Asociada de AdvisorTips

Karla Kuster

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Gestão & Produtividade · Advisor.Tips

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